 Manoly es el creador de esta obra, conocida como "La Crucifixión de Cristo" y a juicio del artista es el mejor cuadro que ha pintado. (Marco Vázquez) |
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Un verdadero patrimonio de la ciudad de Puerto Montt, es la pintura que decora el altar mayor de la Iglesia San Pedro de Angelmó. Visita muy apropiada para hacer en familia, durante estos días de Semana Santa. Se trata de una obra pintada por el artista Manoly, en base a su cuadro surrealista, denominado la "Crucifixión de Cristo", pintado en 1964. La historia de cómo el mural llegó a ubicarse en dicho lugar, fue contada por el propio Manoly. "En 1963, Nicanor García, párroco de la capilla de Angelmó apeló a mis estudios de dibujo arquitectónico y me pidió que diseñara un nuevo edificio para la iglesia. Yo hice el diseño y le pedí al padre que me dejara un espacio para pintar. Pasaron tres años y terminaron la capilla. Un día me visitó el cura y Pancho Isla, para contarme que estaba listo el espacio para ubicar una pintura. Yo me quedé helado, porque me destinaron la pared del altar mayor que es enorme y casi me da un ataque. De todos modos, instalé unos tablones para pintar y pedí que me dejaran solo. Comencé una tarde a las 4 y terminé lo principal a las 7 de ese mismo día. Al día siguiente terminé el resto, pintando a punta de brocha gorda", relató el artista. DENTRO DE UNA PUPILA El cuadro representa la imagen de la crucifixión al interior de una pupila. Manoly explicó que la obra fue creada en una época surrealista. En todo caso, el artista contó que este tema en particular, es un tópico siempre vigente entre los creadores. "El desafío es pintar la crucifixión de un modo diferente, con una óptica personal, de acuerdo a cómo uno lo siente", dijo Manoly. La idea de situar tal imagen al interior de un ojo, surgió a partir de algo tan cotidiano como ir a comprar el pan. "Me imaginé a alguien yendo a comprar pan, cuando de repente en la calle siente ruidos y gritos detrás de un cerco. Entonces, esta persona se detiene a mirar a través de un agujero y ve a Longino cuando traspasa con su lanza el cuerpo de Jesús", explicó el artista. Manoly dijo que esta obra es la mejor que ha pintado en su vida. La crucifixión fue un tema que le obsesionó desde niño. Por lo mismo, el hecho de que quedara inmortalizada en la Iglesia San Pedro de Angelmó lo llena de orgullo. "Yo creo que el mismo Niño Dios me ayudó con la idea y espero que la pintura que adorna la iglesia sea considerada uno de los patrimonios de Puerto Montt", finalizó. |